Islas Canarias
El conocimiento botánico auténtico no se limita al trabajo dentro del invernadero; se adquiere recorriendo los senderos pedregosos y las laderas áridas del planeta
El archipiélago de las Islas Canarias nos permitió estudiar uno de los laboratorios evolutivos y de especiación más fascinantes del Atlántico.
En este entorno biogeográfico, marcado por el vulcanismo y la influencia de los vientos alisios, la flora suculenta endémica ha colonizado nichos ecológicos asombrosos que van desde los áridos malpaíses costeros hasta las imponentes paredes verticales de barrancos y acantilados basálticos. Durante nuestras rutas de exploración por las diferentes islas, centramos nuestra investigación en la radiación adaptativa de familias botánicas clave, analizando cómo especies puras sobreviven incrustadas en grietas de roca volcánica pura, prácticamente desprovistas de sustrato orgánico.
Las imágenes de esta galería documentan la increíble plasticidad morfológica de estos ejemplares en su hábitat natural: desde rosetas compactas que modifican su apertura para regular la transpiración hídrica estival, hasta tallos suculentos arborescentes adaptados a la escasez de suelo. El estudio in situ de la porosidad, el drenaje perfecto de las lavas descompuestas y la alta exposición lumínica combinada con la humedad ambiental canaria nos ha aportado datos cruciales para optimizar la aireación radicular en los cultivos de nuestro propio centro de producción.